Iluminación: la decisión que cambia un espacio

Iluminación: la decisión que cambia un espacio

Puedes tener la paleta perfecta y aun así sentir que algo no calza en tu centro. La razón casi siempre es la luz, no el color.

Luz por zona: Ya no se ilumina todo el centro igual. Zonas de alta intensidad usan luz más brillante y directa; zonas de estiramiento, recuperación o clases de pilates y yoga usan luz más cálida y difusa. Si tu centro tiene distintas áreas, vale la pena pensar la luz de cada una por separado.

Luz cálida: La tendencia general en pilates, yoga y espacios boutique es alejarse de la luz blanca y fría típica del gimnasio tradicional, y acercarse a tonos cálidos que se sientan menos clínicos. Le darán a tu espacio una tonalidad mejor.

Nunca luz directa: La luz cenital fuerte, sin difusor, es de los errores más comunes: genera sombras duras y un ambiente poco acogedor. Mejor luz indirecta, difusores, o varias fuentes de luz más suaves en vez de una sola muy potente.

Distintas intensidades: Cada vez más centros usan sistemas donde la luz cambia según el tipo de clase. Más intensa para entrenamiento funcional, más tenue para una clase de relajación. No es necesario algo tan sofisticado para notar la diferencia: incluso variar manualmente la intensidad entre clases ya suma.

Ya sabes, elige bien como iluminar para que puedas dar un espacio acogedor en todo momento

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